miércoles, 12 de noviembre de 2014

Bibliografía 9

Buck E. Cuidados de enfermería de los adultos con afecciones intestinales. En: Beare & Myers. Enfermería Medico-quirúrgica. Vol II. 3ª ed. Madrid: Harcourt; 2000. p. 1524-1573.


HERNIAS

Una hernia es la protrusión de una víscera a través de una abertura abdominal o una zona debilitada de la pared de la cavidad donde habitualmente está contenida. Una hernia puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo, aunque habitualmente aparece en la cavidad abdominal. Una hernia puede ser reductible si su contenido se puede volver a introducir en la cavidad abdominal o irreductible si no se puede reponer hacia la cavidad abdominal.

En esta situación el flujo intestinal puede verse obstruido. Cuando una hernia es irreductible y el flujo intestinal y el riego sanguíneo están obstruidos, la hernia está estrangulada.

La hernia se puede reducir por manipulación, o espontáneamente sin manipulación, cuando la persona se echa.

Hay diversos tipos de hernia, la más común es la hernia inguinal que aparece en un punto débil de la pared abdominal por el que aparece el cordón espermático en los hombres, y el ligamento redondo en las mujeres. Esta puede ser una hernia indirecta, cuando la protrusión escapa por el anillo inguinal siguiendo al cordón espermático o al ligamento redondo, o una hernia directa, cuando escapa a través de la pared inguinal posterior. La hernia inguinal es más frecuente en hombres.

Otros tipos de hernias son: la hernia femoral que se produce cuando aparece una protrusión a través del anillo femoral hacia el canal femoral, la hernia umbilical que se produce cuando el músculo resto abdominal es débil o el orificio umbilical no se cierra después del nacimiento, y la hernia ventral o incisional que se debe a una debilidad de la pared abdominal en un lugar donde hubo una incisión previa.

Las principales manifestaciones son la aparición de la hernia en la zona afectada cuando el paciente se pode de pie o hace esfuerzos, y en el caso de que la hernia se encuentre estrangulada puede aparecer, obstrucción intestinal, vómitos y dolor y distensión abdominal.

El tratamiento es la cirugía, para prevenir la posible complicación de la estrangulación. Entre las posibles cirugías se encuentra la herniorrafia y la hernioplastia. Cuando hay una estrangulación puede aparecer necrosis y gangrena por lo que pude ser necesaria una resección intestinal de la zona afectada o una colostomía temporal para tratar una hernia estrangulada. Algunos pacientes con hernia llevan un braguero, una pierza de tela reforzada colocada sobre la hernia que se sujeta con un cinturón.

Entre las actuaciones de enfermería con un paciente operado de una hernia se encuentran el control de los patrones de evacuación, el alivio del dolor, la enseñar como respirar, enseñar como toser, el tratamiento de complicaciones potenciales y el fomento de la atención en el hogar y la comunidad.


BIBLIOGRAFÍA 9: HERNIA



BIBLIOGRAFÍA 9: HERNIA

BIBLIOGRAFÍA:

Buck E. Cuidados de enfermería de los adultos con afecciones intestinales. En: Beare & Myers. Enfermería Medico-quirúrgica. Vol II. 3ª ed. Madrid: Harcourt; 2000. p. 1524-1573.

Páginas Hernia: p. 1547-1549

En clase hemos visto el abdomen agudo que engloba patologías diversas como: Peritonitis, Apendicitis, Hernias…,etc.

Esta última bibliografía la voy a hacer sobre las Hernias.

Hernia: Es una protrusión del contenido de la cavidad abdominal a través de un defecto congénito, adquirido o quirúrgico de la pared muscular del abdomen. Los lugares más frecuentes de formación de hernias son las zonas de incisión inguinal, umbilical, femoral y ventral o quirúrgica.

La mayoría de las hernias son consecuencia de:

     Debilidad de la pared abdominal (congénita o adquirida)

     Del aumento de la presión intrabdominal debido a la tos o al esfuerzo

     Por un aumento de tamaño de una lesión en el abdomen.

A las hernias se le aplican términos como Reducible e Irreducible (incarcerada), es decir, decimos que una hernia es Reducible cuando cabe la posibilidad de devolver el saco herniario a la cavidad abdominal cuando el enfermo está en posición supina y es Irreducible (incarcerada) cuando el saco es más grande que la abertura de la pared muscular y existe el riesgo de que se reduzca la circulación del tejido (estrangulación), con aumento de la inflamación, dolor abdominal, necrosis y obstrucción intestinal.

Como he dicho anteriormente las hay de diferentes según el sitio de formación: Inguinales, umbilicales, femorales, ventrales…etc.

La Inguinal puede ser directa e indirecta, la más frecuente es la inguinal indirecta que se debe a la debilidad de la abertura de la pared abdominal a través de la cual sale el cordón espermático (hombre) y el ligamento redondo (mujer). En ambos casos, el contenido abdominal, por lo general epiplón o intestino, desciende hasta la ingle, escroto, los labios, produciendo una masa.

La Umbilical puede deberse a un defecto del ombligo al nacer o a una debilidad en el músculo recto anterior del abdomen. En edad adulta, es más frecuente en mujeres y más habituales durante el embarazo, asociándose con la obesidad.

La Femoral es una hernia que se palpa como una masa o bulto por debajo del ligamento inguinal. Es pequeña y tiende a incarcerarse y estrangularse.

La Ventral aparece en la incisión quirúrgica, diversos factores  influyen en su formación como: Edad, infección de la herida, malnutrición, obesidad. Las hernias de la incisión de una colostomía o ileostomía pueden provocar dificultades de movimiento intestinal, irrigación de la colostomía y aplicación de la bolsa de ostomía.

Tratamientos Hernias

     Las hernias que no producen molestias pueden dejarse a veces sin reparar pero advirtiendo al enfermo que busque ayuda médica si se presentan complicaciones.

     Se puede optar por la cirugía para reparar la hernia (herniorrafia) debido a las molestias o al constante riesgo de estrangulación llegando a provocar complicaciones como la Inflamación escrotal, la infección urinaria, la retención de la orina y el íleo paralítico.

     En la hernia estrangulada, la reparación puede ser amplia y tal vez sea necesario abrir la cavidad peritoneal. En este caso, se prepara al enfermo para la intervención y se le trata después como a cualquier otro paciente de cirugía abdominal. Estos enfermos pueden precisar una hospitalización más prolongada, drenaje nasogástrico, antibióticos intravenosos, sustitución de líquidos y electrolitos y analgésicos parenterales hasta que reaparezca el peristaltismo.





JOAQUÍN GONZÁLEZ ROMERA

BIBLIOGRAFÍA 9

Mantik SL, McLean MH, Ruff SD. Problemas del tracto gastrointestinal inferior. Medical-Surgical Nursing: Assessment and Management of Clinical Problems. 6ªed. Madrid: Mosby y Elsevier; 2004. p. 1079-1129.

Este libro me ha parecido interesante pues hace referencia a las hernias centrándose especialmente en la inguinal. En general la hernia es la profusión de una víscera a través de una abertura abdominal o una zona debilitada de la pared de la cavidad donde habitualmente está contenida. Una hernia puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo, aunque habitualmente aparece en la cavidad abdominal. Si el contenido de la hernia se puede volver a introducir en la cavidad abdominal se dice que la hernia es reductible. La hernia se puede reducir por manipulación, o espontáneamente sin manipulación, cuando la persona se echa. Si la hernia no se puede reponer hacia la cavidad abdominal, se conoce como irreductible o incarcerada. En esta situación el flujo intestinal puede verse obstruido. Cuando la hernia es irreductible y el flujo intestinal y el riesgo sanguíneo están obstruidos, la hernia está estrangulada. El resultado es una obstrucción intestinal aguda.
Centrándonos en la hernia inguinal decir que es la forma más común de hernia, que aparece en el punto débil de la pared abdominal por el que aparece el cordón espermático de los hombres, y el ligamento redondo de las mujeres. Cuando la profusión escapa por el anillo inguinal siguiendo al cordón espermático o al ligamento redondo se llama hernia indirecta. Cuando escapa a través de la pared inguinal posterior se llama hernia directa. La hernia inguinal es más frecuente en los hombres.
La hernia suele manifestarse apareciendo en la zona afectada cuando el paciente se pone de pie o hace esfuerzos. Puede haber una cierta incomodidad a causa de la tensión. Si la hernia se estrangula, provocando un dolor intenso. En este caso aparecen los síntomas clínicos de una obstrucción intestinal, como vómitos, dolor espástico abdominal y distensión.
El diagnóstico se basa en la anamnesis y los resultados del examen clínico. El tratamiento de elección de las hernias es la cirugía, para prevenir la posible complicación de la estrangulación. La corrección quirúrgica de la hernia se conoce como herniorrafia. El refuerzo de la zona debilitada con alambre, fascia o malla se conoce como hernioplastia. Cuando hay una estrangulación, puede aparecer necrosis y gangrena si no se aplica cuidados de inmediato. También puede ser necesaria una resección intestinal de la zona afectada o una colostomía temporal para tratar una hernia estrangulada. Algunos pacientes con hernia llevan un braguero, una pieza de tela reforzada colocada sobre la hernia que se sujeta con un cinturón. El braguero se lleva para evitar que la hernia sobresalga. Si el paciente lleva un braguero, la enfermera debe comprobar que no haya ninguna irritación cutánea provocada por el roce continuado. Después de una herniorrafia, el paciente puede tener dificultades para evacuar, por lo que la enfermera debe comprobar si la vejiga está llena. No se recomienda toser o estornudar, debe sujetarse la incisión al toser, y debe estornudar con la boca abierta.
Después del alta es posible que el paciente deba evitar levantar pesos durante 6 a 8 semanas, aunque algunos cirujanos no ponen ninguna limitación a las actividades físicas.

BIBLIOGRAFÍA 8 

O´Conell SC, Bare BG. Valoración y tratamiento de pacientes con trastornos pancreáticos y biliares. Brunner & Suddarth's Textbook of Medical-Surgical Nursing. Vol II. 10ª ed. México, D.F: McGraw-Hill Interamericana; 2005. p. 1235-1261.

He elegido este libro porque me parece interesante la forma en como se describe la pancreatitis aguda, la cual se debe a la digestión del páncreas por las enzimas que produce, ante todo tripsina. El 80% de los enfermos que padecen esta variante de la pancreatitis presenta trastornos de las vías biliares; aunque surge inflamación del páncreas solo en 5% de los que padecen cálculos biliares. Estos entran en el conducto colédoco y se alojan en la ampolla de Vater, con lo que obstruyen el flujo del jugo pancreático o causan el reflujo de la bilis desde el conducto colédoco hacia el pancreático, con lo que activan las potentes enzimas pancreáticas en el interior de la glándula. En condiciones normales, tales enzimas permanecen inactivas hasta que llegan al interior del duodeno. El espasmo y edema de la ampolla citada, como resultado de duodenitis, tal vez provoquen pancreatitis.
El consumo crónico de alcohol es una causa común de episodios agudos de pancreatitis, aunque es usual que el enfermo sufra pancreatitis crónica no diagnosticada antes de que surja el primer episodio agudo. Otras causas menos comunes serían las infecciones virales o bacterianas. Los traumatismos abdominales por objetos romos, vasculopatías sistémicas, hiperlipidemias, hiperparatiroidismo y uso de corticoides, diuréticos tiacídicos y contraceptivos ingeribles también se han relacionado con mayor incidencia de pancreatitis, además de que hay una menor incidencia de pancreatitis hereditaria.
La valoración de la pancreatitis aguda se realiza mediante el uso de los antecedentes de salud que se centran en la presencia y características de dolor y su localización, su relación con el consumo de alimentos y alcohol y el efecto de los esfuerzos para aliviarlo. También es importante valorar el estado nutricional y líquido del enfermo, así como los antecedentes de coleccistopatías y consumo de alcohol. Se investigara si han ocurrido problemas gastrointestinales como náuseas, vómito, diarrea y expulsión de heces gaseosas.
Los principales diagnósticos de puede realizar la enfermera para la pancreatitis son dolor intenso por inflamación, edema, distensión pancreática e irritación peritoneal para el cual el principal objetivo será el tratamiento con analgésicos y disminución se las secreciones enzimáticas; otro posible diagnóstico es el patrón de respiración ineficaz por el dolor intenso, infiltrados pulmonares, derrame pleural y atelectasias, además de elevación del diafragma para el cual se colocara al paciente en posición semi-Fowler disminuyendo así la presión sobre el diafragma por la distensión abdominal e incrementar la expansión respiratoria; el siguiente diagnóstico más común son las alteraciones de la nutrición, menos de las necesidades del organismo, relacionados con menor consumo de alimentos y mayores demandas metabólicas, aunque al paciente con pancreatitis aguda no se le permite el consumo de alimentos ni líquidos se le alimentara mediante nutrición parenteral; el último de los diagnósticos mas usados es el deterioro de la integridad de la piel relacionado con estado nutricional, confinamiento en la cama, drenes e incisión quirúrgica, para ello se debe revisar cuidadosamente la herida, los puntos de drenaje y la piel para detectar signos de infección, inflamación y maceración.

Bibliografía 8

Smeltzer Suzanne, Bare Brenda. Valoración y tratamiento de pacientes con trastornos pancreáticos y biliares. Brunner & Suddarth's Textbook of Medical-Surgical Nursing. Vol II. 10ª ed. México,D.F. McGraw-Hill Interamericana; 2010. p.1235-1263

Bueno en esta bibliografia voy a hablar de la pancreatitis, he elegido el libro de Bruner y Suddarth. Y voy a hacer un resumen de que es la pancreatitis, las manifestaciones clínicas y el tratamiento médico.

Pancreatitis

La pancreatitis (inflamación del páncreas) es un trastorno serio. El sistema de clasificación básico utilizado para describir o clasificar las diversas etapas y formas de la pancreatitis clasifica en el trastorno en forma aguda o crónica.

La pancreatitis aguda: es una urgencia médica relacionada con un alto riesgo de complicaciones letales y de mortalidad, que además no responde a ningún tratamiento. La pancreatitis aguda leve se caracteriza por edema e inflamación confinados al páncreas, la disfunción orgánica es mínima y el retorno a la normalidad suele ocurrir en seis meses. La pancreatitis aguda grave se caracteriza por  una digestión enzimática más extensa y completa de la glándula. El tejido se vuelve necrótico y el daño se extiende a los tejidos retroperitoneales. Las complicaciones locales consisten en quistes o pancreáticos y acumulación aguda de líquido en el páncreas o cerca de él.

Manifestaciones Clínicas
El dolor abdominal intenso es el síntoma principal de la pancreatitis que hace que el paciente solicite atención médica. Este dolor, y el que surge al ejercer presión, además de la dorsalgia, se deben a la irritación y el edema del páncreas inflamado, que estimula las terminaciones nerviosas. También contribuyen al dolor el aumento de tensión sobre la capsula pancreática y la obstrucción de los conductos. En general, el dolor se presenta en la parte media del epigastrio. Con frecuencia, el dolor es de aparición aguda, de 24 a 48h después de la ingestión de alcohol o comidas muy abundantes, y que puede ser difuso y difícil de localizar.

Tratamiento Medico
El tratamiento de pacientes con pancreatitis aguda es sintomático y tiende a la prevención o el tratamiento de las complicaciones. El consumo oral se interrumpe por el competo para inhibir la estimulación pancreática y la secreción de enzimas. En general, la nutrición parenteral total es un elemento importante del tratamiento de la pancreatitis aguda, sobre todo en pacientes debilitados por la sobrecarga metabólica relacionada con el padecimiento. La aspiración nasogástrica se emplea con frecuencia para disminuir la distensión la distención abdominal dolorosa y el íleo paralitico, además para extraer el ácido clorhídrico de modo que no llegue al duodeno y estimule el páncreas. Para disminuir la actividad pancreática pueden prescribirse antagonistas de la histamina-2 (ejemplo cimetidina) y ranitidina, ya que inhiben la secreción de ácido clorhídrico.

                                                  Francisco Soria Narro


Bibliografía 8

Smeltzer Suzanne ,Bare Brenda. Valoración y tratamiento de pacientes con trastornos pancreáticos y biliares. Brunner & Suddarth's Textbook of Medical-Surgical Nursing. Vol II. 10ª ed. México,D.F: McGraw-Hill Interamericana; 2010. p.1235-1263

PANCREATITIS CRÓNICA.

La pancreatitis se produce por la inflamación del páncreas. Esta puede ser crónica o aguda. Me voy a centrar en la pancreatitis crónica porque me parece interesante sobre todo a la hora del tratamiento.

La pancreatitis crónica es una inflamación caracterizada por la destrucción anatómica y funcional progresiva del páncreas, las células normales son reemplazadas por tejido fibroso por lo que aumenta la presión en el páncreas. El resultado final es la obstrucción del conducto pancreático y el colédoco. El consumo de bebidas alcohólicas y la desnutrición son las principales causas de la pancreatitis crónica.

Entre las principales manifestaciones clínicas de la pancreatitis crónica se encuentran ataques recurrentes de dolor abdominal superior y dorsalgia, acompañados de vómitos. Conforme avanza la enfermedad, los ataques recurrentes de dolor son cada vez más intensos, frecuentes y prolongados. También podemos incluir la pérdida de peso, que supone un gran problema en la pancreatitis crónica.

La colangiopancreatografía endoscópica es el estudio más útil para el diagnóstico de la pancreatitis crónica, ya que permite observar detalles anatómicos del páncreas y los conductos pancreáticos y biliares. También es útil la biopsia para diferenciarla de otros trastornos. Se utilizan también estudios de imágenes y radiológicos.

El tratamiento médico puede ser quirúrgico y no quirúrgico. El tratamiento no quirúrgico está indicado pacientes que rehúsan la intervención, y se utilizan principalmente medicamentos para aliviar el dolor. El tratamiento quirúrgico se lleva a cabo para aliviar el dolor y otras molestias abdominales, restaurar el drenaje de las secreciones pancreáticas y reducir la frecuencia de los ataques agudos de pancreatitis; la pancreatoyeyunostomía (ó Roux en Y) con anastomosis latero-lateral o unión del conducto pancreático con el yeyuno, es la técnica más utilizada, y permite el drenaje de las secreciones pancreáticas hacia el yeyuno, con éste tratamiento se suele aliviar el dolor a los seis menes. También se pueden llevar a cabo otros procedimientos quirúrgicos para diferentes grados y tipos de enfermedad, los cuales van desde la modificación del esfínter de la ampolla de Vater al drenaje interno de un quiste pancreático hacia el estómago, la inserción de una férula, la resección amplia o extirpación del páncreas.

Los pacientes que se someten a una cirugía por pancreatitis crónica pueden experimentar un aumento de peso y un mejor estado nutricional producto de la reducción del dolor acompañada al consumo de alimentos, más que de la corrección de las deficiencias de absorción.


Las intervenciones de enfermería son principalmente de educación, para el alivio del dolor y otras molestias que se presenten, respirar correctamente para evitar el dolor, mejorar el estado nutricional, control y tratamiento de complicaciones potenciales y el fomento de la atención en el hogar y la comunidad.

domingo, 9 de noviembre de 2014

BIBLIOGRAFÍA 8: PANCREATITIS



BIBLIOGRAFÍA 8: PANCREATITIS


BIBLIOGRAFÍA:

Groff K. Trastornos digestivos. En: Swearingen P, Adrien L. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica. 6ª ed. Barcelona: Elsevier; 2008. p. 603-718.

Páginas Pancreatitis: p. 708-718

En este capítulo hace referencia prácticamente a lo dado en clase. Hace diferencia entre pancreatitis aguda y crónica, donde de cada una de ellas explica: Etiología, Fisiopatología, Epidemiología, Complicaciones, Síntomas y Signos, Pruebas Diagnósticas, Tratamiento y Diagnósticos  e Intervenciones de Enfermería.

Sería repetir casi todo, así que voy a definir pancreatitis tanto aguda como crónica y algún que otro dato que crea interesante.

La pancreatitis, que puede ser aguda o crónica, es una inflamación del páncreas con grados variables de edema, hemorragia y necrosis. Esta lesión puede dar lugar a fibrosis, estenosis y calcificaciones.

     Pancreatitis Aguda: Aparece cuando se obstruye el flujo por los conductos pancreáticos y las enzimas digestivas escapan del conducto pancreático hacia el tejido circundante.

          La pancreatitis se ha relacionado con cálculos biliares, alcoholismo, manipulación quirúrgica, traumatismos abdominales, vasculopatía abdominal, intoxicación por metales pesados, agentes infecciones (virus, bacterias, parásitos) y algunas reacciones alérgicas.

          Síntomas: Dolor epigástrico intenso, Náuseas, vómitos y distensión abdominal…,etc

          Complicaciones: Abscesos pancreáticos, hemorragias, seudoquistes pancreáticos, formación de fístulas e hipoglucemia transitoria…, 
             Complicaciones potencialmente mortales como: insuficiencia renal, pancreatitis hemorrágica, septicemia, síndrome de dificultad respiratoria agua (SDRA), shock y coagulación intravascular diseminada (CID).

          Tratamiento: Reposición/Vigilancia hidroelectrolítica, Dieta absoluta y aspiración nasogástrica, Apoyo nutricional, Reposo en cama y Farmacoterapia (Petidina o morfina en caso de dolor, Antibióticos de amplio espectro, Esteroides…,etc)

     Pancreatitis Crónica: Se caracteriza por grados variables de insuficiencia pancreática, que origina una disminución de la producción de enzimas y bicarbonato, así como malabsorción de grasas y proteínas. A veces aparece diabetes mellitus (DM).

          Síntomas: Dolor epigástrico sordo y constante, Esteatorrea, Pérdida de peso.

          Complicaciones: Diabetes Mellitus, dolor crónico, maldigestión, seudoquistes y hemorragia.

      Tratamiento: Rehabilitación alcohólica, Tratamiento a largo plazo, Suplemento de enzimas orales, Alimentación (rica en hidratos de carbono).

   Las Pruebas Diagnósticas son realizadas tanto para la Pancreatitis Aguda y Crónica, dichas pruebas son las siguientes:

          Amilasa Sérica, Lipasa Sérica, Glucemia, Potasio, Hemograma, Análisis de orina, Radiografías abdominales, Ecografía, RM o TC, Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CP-RM)







JOAQUÍN GONZÁLEZ ROMERA