lunes, 3 de noviembre de 2014

APGP 3

En esta práctica trataremos el protocolo guía para la realización de un sondaje nasogástrico, en el cual introduciremos la sonda-tubo de plástico flexible en cuestión en el estómago, comenzando por la introducción del tubo en las fosas basales. Y para ello, los materiales que usaremos serán:
·         Una sonda nasogástrica (calibre y material según el paciente y sus necesidades)
·         Un lubricante hidrosoluble
·         Guantes no estériles
·         Gasas
·         Una jeringa de 50ml
·         Esparadrapo hipoalérgico  u otro material para la fijación de la sonda
·         Una toalla o empapador
·         Una palangana
·         Una bolsa colectora (para almacenar el drenaje realizado)
·         Fonendoscopio (opcional, para la revisión de la correcta situación de la sonda)
·         Es recomentable la utilización de un vaso de agua con una pajita para introducir la sonda
Consideraciones previas
-Aislar la habitación si es compartida.
-Colocar al paciente según estado, en Fowler o decúbito lateral izquierdo.
-Retirar piercings u otros elementos estéticos que puedan interferir o complicar la intervención.
En cuanto al procedimiento utilizado:
1.       Preparación del material y elección de la SNG adecuada.
2.       Colocarse con el material en el lado derecho si se es diestro o en el lado izquierdo si es zurdo, para manipular la sonda con la mano dominante.
3.       Explicar el procedimiento y las posibles complicaciones, como pueden ser náuseas, y siempre procurar su relajación.
4.       Colocación del paciente si previamente no lo hemos hecho.
5.       Cubriremos el pecho del paciente con una toalla, procederemos al lavado de manos y nos enguantaremos.
6.       Elección del orificio nasal con mayor flujo de aire. Para ello diremos al paciente que se suene, respire por cada uno de los orificios mientras tapamos el otro para escoger uno de ellos.
7.       Determinar la longitud de la SNG, la cual se consigue midiendo la distancia desde la punta de la nariz al lóbulo de la oreja, y de esta a la apófisis xifoides. Otra opción es guiarse por las marcas que suelen presentar estas, medidas predeterminadas que servirán como indicación general, pero como se dijo desde el primer día, los pacientes tipo no son los reales, hay que personalizar todo individualmente.
8.       Lubricamos el extremo distal de la sonda y comenzamos a introducirla, a un ritmo lento pero continuado, teniendo especial consideración la laringe, por ello es recomendable ir tomando pequeñas dosis de agua con el fin de cerrar la epiglotis y cerrar la tráquea para evitar introducir la sonda por ella.
9.       Una vez introducida la sonda, procedemos a la comprobación de esta, con una aspiración del contenido gástrico, para lo que previamente tendremos a mano una bolsa de drenaje y unas pinzas para cortar el flujo de líquido por la sonda. Posteriormente insuflarnos aire con la jeringa de 50ml y junto con el fonendoscopio intentaremos escuchar el sonido gorgoteante que debería producirse, pero que no siempre se escucha. Podemos pedir confirmación radiológica en caso de que la sonda haya de pasar hasta el intestino delgado.
10.   Fijaremos la sonda con una tira de esparadrapo a la nariz de una forma en la que esta no ejerza presión en las alas nasales ni a la mucosa, lo cual pueda acarrear la producción de úlceras.
11.   Fijaremos la sonda al hombro del paciente o en algún lugar donde le resulte cómoda y no haya riesgo de movimiento de esta.
12.   Valoración diaria de la sonda con el fin de evitar complicaciones de tipo ulcerosas o taponamientos por la falta de mantenimiento de esta. Registro de los datos.

A la hora de retirar la sonda, nos lavaremos las manos, enguantaremos con guantes no estériles, bloquearemos esta y procederemos a la retirada de la sonda. Debido a las molestias que le puede provocar al paciente, le pediremos que mantenga una respiración suave e intente relajarse lo mayor posible. Retirar con cuidado, pero a un ritmo rápido y continuado. Limpiar los orificios nasales y procedemos al registro de fin de la intervención.

23/10/2014                                                                                           Sergio R.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Bibliografia 6


Smeltzer S, Bare B. Tratamiento de pacientes con trastornos intestinales y rectales. Brunner & Suddarth's Textbook of Medical-Surgical Nursing. Vol II. 10ªed. México D.F. McGraw-Hill Interamericana; 2010. p.1133-1180
Las enfermedades del anorrecto son unas de las enfermedades de más permanencia en el ciclo vital, puesto que más de la mitad de la población padecerá alguna durante su vida.
He escogido este tema por los siguientes motivos:

En el texto escogido en cuanto a los abscesos anorrectales, comenta que que además del dolor, pues, etc, un abceso más profundo puede producir síntomas tóxicos o incluso dolor en la parte inferior del vientre, así como fiebre, confiándose entonces con otras patologías distintas. Con respecto a las fístulas, es interesante que siempre se recomiende cirugía, y más concretamente la fistulectomía, donde se diseca o se abre y se empaca la herida con gasas. Con respecto a las fisuras anales, es de importancia cómo tratar el dolor y evitar complicaciones, y para ello se usan ablandadores de heces, el consumo mayor de agua, y anestésicos con corticoesteroides en forma de supositorio. Con respecto a las hemorroides, es de importancia que la mitad de las personas con más de 50 años suelen tener casos de hemorroides, por tanto su prevención y tratamiento es de interés general. Por tanto su identificación es el primer paso a tratar, y con las externas lo tenemos fácil, ya que causan dolor intenso ya sea defecando o simplemente al entrar la zona en presión o fricción como puede ser al andar o al sentarse. Ahora bien, las hemorroides internas, no suelen ser dolorosas hasta que derivan en complicaciones más graves. En segunda estancia, un aliviamiento de las hemorroides presentes en el fragmento es el cambio e dieta para estimular las heces blandas, además de una buena higiene personal. Otros tratamientos de estas como puede ser la hemorroidectomía o extirpación quirúrgica puede necesitar de la inserción post IQ de una sonda para permitir la salida de flatos y sangre. Además las heridas del ano han de ser cubiertas con una gasa especial. Las enfermedades de transmisión sexual, vistas en clase brevemente, en estos tiempos quizá por los nuevos hábitos están en alza, y entre estas, una de las más frecuentes es la proctitis, es decir la inflamación del recto, cuyos síntomas pueden cursar con secreciones musopurulentas, dolor, diarrea e incluso hemorragia. En la etiología de estas suelen encontrarse virus o bacterias patógenas que pueden llegar a provocar enteritis, como puede ser la E. histolytica. En cuanto al diagnóstico de estas, la sigmoidoscopia y la creación de cultivos suelen ser las más frecuentemente utilizadas. Antes hablé de las fístulas anales, pero existe otra conocida como fístula pilonidal, la cual se localiza en la superficie posteroinferior del sacro, entre los glúteos, cuya etiología señala como causa la penetración de pelos en el epitelio y tejido SC, o por invaginación de tejido epitelial, si es de origen congénito. Estos quistes pocas veces generan síntomas en edades inferiores a la adolescencia o inicios de la edad adulta, que es cuando la infección producida por el pelo o la invaginación provoca la salida de un liquido irritante o la creación de un absceso, que junto con el sudor y la fricción de la zona causara episocios de inflamación e infección. La IQ solo está recomendada una vez formado el absceso, en cual se tratará como todos, creando una incisión sobre el y drenándolo, posteriormente será retirado el quiste y los posibles trayectos fistulosos secundarios. Para terminar incidir en la importancia posoperatoria de la promoción de la micción en los pacientes, puesto que después de la intervención suelen haber espasmos reflejos del esfínter vesical y tensión muscular causada por el dolor. Para logar la micción, el tratamiento farmacológico es el último a utilizar, y los primeros son los psicológicos y los fisiológicos, ya sea ingiriendo más agua, gotear agua en el meato etc. con el fin de provocar la micción voluntaria.

28/10/2014                                                                    Sergio R.

PRÁCTICA 3

En está practica se nos ha explicado cual es el protocolo a seguir para la colocación de una sondaje nasogástrico, así como la administración de alimento por esta vía.
Para la realización de esta práctica necesitaremos como recursos humanos una enfermera y auxiliar de enfermería, como recursos materiales precisamos de una sonda nasogástrica (SNG), guantes no estériles (pues no invadimos tejido expuesto o mucosas dañadas), lubricante hidrosoluble, ya que puede ser reabsorbido por el organismo en caso de que llegue al árbol bronquial (se han de evitar los lubricantes con base oleosa como la vaselina), gasas, linterna y depresor lingual, jeringa de 50ml, esparadrapo hipoalergénico o material específico de fijación para la sonda, bolsa de drenaje, fonendoscopio, toalla o empapador desechable.
Cuando llevemos a cabo el procedimiento debemos seguir los siguientes pasos:
1)      Debemos tener preparado todo el material que vayamos a utilizar y elegir la sonda nasogástrica mas adecuada.
2)      Colocarse en el lado derecho si se es diestro o en el izquierdo si se es zurdo.
3)      Explicarle al paciente en qué consiste la técnica que vamos a realizar y que además va a ser necesaria su colaboración.
4)      Colocar al paciente en posición de Fowler.
5)      Cubrir el pecho del paciente con la toalla, lavarnos las manos y colocarnos los guantes.
6)      Retirar las prótesis dentales y piercing, examinar los orificios nasales para comprobar su permeabilidad. Le diremos al paciente que se suene y respire alternativamente por cada uno de ellos mientras bloqueamos el contralateral y escogeremos el orificio por el que respire mejor.
7)      Determinar la longitud de la SNG, midiendo con esta la distancia desde la punta de la nariz al lóbulo de la oreja y de ahí a la apófisis xifoides.
8)      Conectar la SNG a la bolsa de drenaje y lubricar el extremo distal de la SNG.
9)      Introducir la SNG por el orificio nasal elegido, dirigiéndola hacia abajo y hacia la oreja del mismo lado, haciéndola progresar con un suave movimiento rotatorio. Nos ayudará que en este momento el paciente incline la cabeza un poco atrás.
10)  Una vez pasado la resistencia de los cornetes, el paciente puede experimentar nauseas. Le diremos que se relaje, que incline la cabeza hacia delante y que intente tragar saliva.
11)  Con la cabeza inclinada hacia delante y aprovechando los momentos en el que el paciente realiza la deglución, iremos progresando suave y rotatoriamente la SNG hasta la señal realizada. Debemos prestar especial atención por si hemos invadido las vías aéreas, si es así, extraeremos la sonda y volveremos a empezar.
12)  Una vez, que el sondaje esta colocado adecuadamente lo fijaremos, se corta un esparadrapo de unos 7cm de largo y se corta longitudinalmente hasta la mitad. El extremo que no está dividido se fija a la nariz. Los extremos que están divididos se enrollan alrededor de la sonda, primero uno y luego el otro. Después se tira suavemente de la sonda para comprobar que no se desplaza.
13)  Registro de colocación de SNG, fecha tipo y número de french de la misma. Registro diario de la ingesta de líquidos, así como de drenaje existente en la bolsa colectora y aspecto del mismo.
Para el mantenimiento de la SNG debemos limpiar los orificios nasales con suero fisiológico e ir rotando los lugares de fijación para así disminuir el riesgo de úlcera por presión. Además debemos mantener una buena higiene bucal así como lubricar los labios con vaselina. Tener siempre en cuenta que tenemos que mantener permeable la sonda, para ello comprobaremos su permeabilidad al menos una vez al día irrigando unos 30ml de agua con jeringuilla de 50ml por la sonda.
Para la retirada del sondaje nasogástrico (SNG) debemos:
1)      Lavar las manos y ponerse los guantes nos estériles.
2)      Colocar al paciente en posición Fowler y explicarle el procedimiento.
3)      Pinzar la sonda.
4)      Quitar el esparadrapo de fijación.
5)      Solicitar al paciente que haga una inspiración profunda y una espiración lenta.
6)      Retirar la sonda suavemente, con un movimiento continuo y moderadamente rápido.
7)      Efectuar la higiene de las fosas nasales y de la boca.
8)      Registro de la retirada de la sonda, fecha y cantidad de drenaje existente así como el aspecto del mismo.  

BIBLIOGRAFÍA 5

Williams LS, Hopper PD. Cuidados de enfermería de pacientes con trastornos gastrointestinales superiores. En: León JF, García NC, editors. Enfermería Medicoquirúrgica.  3ª ed. México D.F: McGraw-Hill; 2007. p. 706-712.

Me ha parecido interesante la referencia que se hace a bacteria Helicobacter pylori como causa de la úlcera péptica. Hasta 1982 la causa de la úlcera péptica se comprendía poco y se pensaba que estaba relacionada con el estrés, la dieta, consumo de alcohol o cafeína. Sin embargo, los resultados de la investigación han encontrado que la enfermedad por úlcera péptica (PUD) se debe sobre todo a la infección por la bacteria grammnegativa Helicobacter pylori. Esta bacteria causa 80% de las úlceras gástricas y más del 90% de las úlceras duodenales. Dos tercios de las personas están infectadas con H. pylori y es más común en los ancianos, hispanos, personas de raza negra o los grupos medio socioeconómico bajo. El descubrimiento de H. pylori ha introducido cambios en el tratamiento y curación de las úlceras pépticas. No se sabe como se transmite H. pylori, aunque es probable la vía bucal-bucal o la fecal-bucal. El agua contaminada también puede tener una función. Se encuentran en desarrollo las vacunas para prevenir las úlceras pépticas.
También muy importante la referencia a la fisiopatología de la enfermedad por úlcera péptica, la cual es una anomalía en la que el recubrimiento del estómago, píloro, duodeno o esófago está erosionado, casi siempre por una infección con H. pylori. La erosión se puede extender hacia las capas musculares del peritoneo. Las úlceras pépticas se presentan en las porciones del tubo digestivo expuestas al ácido clorhídrico y pepsina. La mucosa dañada no puede secretar suficiente moco para actuar como una barrera contra el ácido clorhídrico. Algunos individuos tienen un vaciamiento gástrico más rápido; esto, combinado con la hipersecreción de ácido, crea una gran cantidad de ácido que se mueve hacia el duodeno. En consecuencia, las úlceras pépticas aparecen más a menudo en el duodeno. Las úlceras se denominan según sea su localización: esofágica, gástrica o duodenal. Las úlceras duodenales son más comunes que las gástricas.
Siguiendo con todo lo mencionado anteriormente me ha parecido relevante el tratamiento de la úlcera péptica haciendo principal hincapié en la curación del Helicobacter pylori. El primer tratamiento antibiótico para la enfermedad ulcerosa por H. pylori lo aprobó la FDA en 1996. Para una mejor eficacia, si instituye un tratamiento triple con dos antibióticos para disminuir la resistencia de la bacteria y un inhibidor de la bomba de protones o antagonista de los receptores de histamina H2. El tratamiento que dura 14 días tiene menores tasas de erradicación que el de 10 días. El subsalicitato de bismuto se puede usar también por sus efectos antibacterianos. Los inhibidores de la bomba de protones son agentes poderosos que detienen el paso de la secreción de ácido gástrico para reducir la erosión de la mucosa y ayudar en la curación de úlceras. Los antagonistas H2 bloquean a los receptores H2 para disminuir la secreción de ácido, aunque no son tan potentes como los inhibidores de la bomba de protones. Se puede indicar una dieta blanda también; los alimentos que causan molestias, como los condimentos, bebidas carbonatadas y cafeína, se deben evitar hasta que la úlcera cierre. Se debe omitir el alcohol durante el periodo de curación. 


CUESTIONARIO 5

1)      Diferencias entre absceso perianal y hemorroide:

El absceso perianal es por lo común una infección por microorganismos patógenos que provoca la inflamación de tejido glandular, mientras que la hemorroide es la dilatación de una vena varicosa en el conducto anal.

 2)      ¿Qué es una fístula?

Es un trayecto tubular fino que va desde el ano hasta un orificio situado en la zona perianal. Es común que sea consecuencia de alguna infección. Por el orificio cutáneo constantemente sale pus o pequeñas cantidades de heces, de forma que el paciente necesita utilizar algún cojincillo protector. El cuadro a veces es signo de enteritis regional incipiente.

 3)      Explica que es una fisura anal:

Es una úlcera longitudinal en el conducto anal, suele depender de diarrea y tensión persistente del conducto anal por estrés y angustia (que ocasiona estreñimiento). Otras causas son parto, traumatismo y abuso de laxantes; el síntoma más notable es dolor intenso durante la defecación.  

APGP 3

Colocación de una sonda nasogástrica. 

La colocación de una sonda nasogástrica consiste en la introducción de una sonda a través de la nariz hasta el estómago con fines de alimentación, limpieza… Es una técnica no estéril, pero no por ello debemos descuidar la esterilidad y la limpieza.

Para realizar este proceso necesitamos de diversos materiales como son:

-Sonda nasogástrica
-Pinzas
-Lubricante hidrosoluble
-Guantes no estériles
-Esparadrapo hipoalergénico o material específico para la fijación de la sonda.
-Gasas
-Linterna y depresor lingual
-Jeringa de 50 ml.
-Bolsa de drenaje.
-Fonendoscopio.
-Toalla o empapador desechable

Los pasos a seguir en la realización de la técnica son:

·         Elegir el material adecuado (tamaño de sonda, composición...)
·         Colocarse en el lado dominante
·         Explicar la técnica a realizar
·         Colocar al paciente en posición de fowler o semifowler
·         Cubrir el pecho del paciente, lavarnos las manos y colocarnos los guantes.
·         Comprobar la permeabilidad de los orificios nasales.
·         Determinar la longitud de la sonda a introducir, para ello utilizaremos la propia sonda midiendo la distancia desde la punta de la nariz al lóbulo de la oreja (que nos indicará cuando la introduzcamos que hemos llegado a la glotis) y de ahí a la apófisis del xifoides (que nos indicará que hemos llegado al estómago).
·         Lubricar el extremo distal de la sonda.
·         Introducir la sonda por el orificio nasal que peor respire, dirigiéndola hacia abajo y hacia la oreja del mismo lado, haciéndola progresar con un suave movimiento rotatorio.
·         Una vez hayamos llegado a la orofaringe, pediremos al paciente que incline la cabeza hacia delante e intente hacer el movimiento de deglución, en ese momento introduciremos la sonda a través del esófago hasta el estómago.
·         Comprobaremos la correcta introducción de la sonda aspirando contenido gástrico con la jeringa y valorando el color.
·         Fijar la sonda con un trozo de esparadrapo a la nariz del paciente, también la podemos fijar a la mejilla, la frente, la oreja… para aquellos pacientes que les resulte incomoda y tenga que llevarla mucho tiempo.
·         Por último realizaremos el registro de la colocación de la sonda nasogástrica.

Si aparecen complicaciones en algún momento procederemos a detener la técnica y extraer la sonda, está contraindicada la introducción de la sonda si hay fracturas o taponamientos en las estructuras que intervienen en la técnica. Para extraer la sonda, simplemente tiraremos de ella con cuidado hacia el exterior.

CUESTIONARIO 4 

1)      Define gastritis y colitis ulcerosa.

-          Gastritis: Inflamación de la mucosa gástrica producida por exposición a agentes que provocan lesión de vasos lo que a su vez produce edema, hemorragia y emisión del recubrimiento gástrico.

-          Colitis Ulcerosa: Enfermedad crónica que produce inflamación de la mucosa del intestino grueso, por lo general en el recto y posterior extensión a todo el colón.

2)      Características fundamentales de la enfermedad de Crohn:

        -          Indolora
-          Su histopatología temprana es engrosamiento transmural; mas tardío se produce granulomas profundos y penetrantes.
-          Suele producirse en Ileon y colon ascendente.
-          Por lo general no hay hemorragia.
-          Ataque perianal
-          Fístulas.
-          Diarrea.
-          Acortamiento del colón.
-          Edema de la mucosa.
-          Estenosis.

3)      ¿Qué es el Helicobacter pylori y cual es su tratamiento?

Es una bacteria descubierta en 1983, que infecta la mucosa del estomago y duodeno, es la causante del 80 % de las ulceras gástricas y más del 90 % de las úlceras duodenales. Dos tercios de las personas están infectadas con esta bacteria, siendo más común en los ancianos, personas de raza negra o grupos socioeconómicos medio-bajo. No se sabe exactamente cual es su forma de transmisión pero se sospecha de la vía bucal-bucal o la fecal-bucal, el agua contaminada también puede tener esta función.
Tratamiento triple con dos antibióticos para reducir la resistencia de la bacteria y un inhibidor de la bomba de protones o antagonista H2.